Los chicos del coro
Argumento:
En 1948 Clemént Mathieu, músico retirado, acepta un puesto de vigilante en un internado de reeducación de menores, donde queda conmocionado por los métodos educativos que utilizan el director y demás personal del centro. En principio Mathieu se sentía incomodo en este centro con la desobediencia y la rebeldía de los alumnos, un día decide recurrir a su vieja profesión para ensañarles disciplina y compañerismo con la formación de un coro.
Conmovedora película francesa que en su día fue un gran éxito internacional de taquilla y colmó de reconocimientos no solo a la cinematografía gala, también a su producción musical. Protagonizada por uno de los actores autóctonos más internacionales y taquilleros. La idea no es nada original y la realización tiene bastantes fallos, pero su casting es bueno con excepciones, la banda sonora es de las mejores que se puede escuchar en una película y aunque el punto de partida esté muy trillado la fórmula es nueva junto con el lugar y la época.
Esta es la historia de los niños de un internado de reeducación a finales de los años 40, en los que nadie confía ya y sus padres (si los tienen) los dan por pérdidos, y el internado al utilizar métodos tan autoritarios no consigue grandes mejoras de comportamiento. También es la historia de un músico fracasado que acepta el puesto de vigilante como último recurso, llega con la moral muy baja al lugar pero piensa que los niños merecen una oportunidad y en sus clases cambia el método oficial y motiva a los niños. Cuando el nuevo profesor llega al internado cambia la vida de muchos alumnos y se convierte en un punto de inflexión en sus vidas, algo que ellos no esperaban.
El actor de rostro bonachón que interpreta al profesor de música es Gérard Jugnot, sólido y sin fallos. Este hombre que ya está desencantado con su vida, de tantos fracasos personales y profesionales, llega al internado y no le gustan los métodos sin resultados que se practican allí, así que casi de forma clandestina inicia un coro en el que los alumnos empiezan a sentirse apoyados por el profesor y por los demás compañeros. Es una buena persona que siempre ayuda a la gente, y el primero que trata de entender a los alumnos cómo se siente los alumnos, estos se lo pagan con una profunda admiración y respeto. Ellos reaccionan sorprendidos positivamente ante alguien que trata de sacarles del agujero y no hundirlos más.
El director del colegio es un hombre pagado de sí mismo y con ambición que ve su puesto actual como un trampolín hacia un trabajo mejor. Por lo tanto no se preocupa por los internados que están a su cargo, no le importa la educación que deben darles para que tengan una nueva oportunidad, sino que opta por el método más fácil: tratarlos como a delincuentes que nunca van a cambiar. Esto consigue que los alumnos se comporten peor y le guarden mucho rencor. François Berleand es el actor más flojo y baja el buen nivel general.
Los niños actores son todos bastante buenos, aunque él que tiene más protagonismo está un poco forzado y debería dedicarse a la música, canta como los ángeles y es la espina dorsal del improvisado coro.
Los temas de esta banda sonora son sin duda lo mejor de esta película, son todos preciosos y dotan a la historia de una poderosa emotividad. Bruno Coulais y Cristophe Barratier han compuesto estas maravillosas canciones que interpretaban los niños.
Tiene sus fallos que lastran bastante a esta cinta de gran potencial, nos tenemos que conformar con un profesor que utiliza una fórmula original para motivar a sus alumnos y con una banda sonora bellísima, y no pidamos más.
Si te gustan las películas sobre la educación, los maestros que te cambian la vida o los musicales, esta es la tuya. Tener en cuenta antes de verla; es sensible y emotiva.
En una escala del 1 al 10 le doy un: 6,5.