Tesis
Argumento:
Ángela es una estudiante universitaria de imagen que está realizando una tesis sobre la violencia audiovisual en el entorno familiar, le pidió a su director que buscara en la videoteca películas violentas para incluirlas en su trabajo, y también a uno de sus compañeros de clase que está interesado en este tipo de cine. Al día siguiente Ángela se encuentra al profesor muerto en la clase donde estaba viendo una película. Se la lleva y descubre que es una snuff-movie, a partir de aqui entra en este morboso mundo y empieza su investigación sobre la película, lo que podría costarle la vida.
La ópera prima de Alejandro Amenabar es una película realmente notable que no tiene grandes fallos de realización, el director español empezaba bien su carrera en el cine. Tomando un tema raramente tratado en la gran pantalla, ha escrito una historia que le es cercana ya que tiene mucho que ver con la carrera que acababa de terminar. Los fallos propios de un realizador primerizo no estropéan demasiado una película que sorprende y es tan peculiar.
La idea base es bastante original y te engancha cada vez más mientras se va desarrollando la acción, ya que Amenabar ha cogido dos de los temas más interesantes que se ven durante su carrera: la violencia audiovisual y la dictadura del público. Hay que darle al público lo que quiere, y si quiere ver violencia real hay que dársela. Ese es el problema que nos plantéa la película, te hace reflexionar sobre los límites éticos que debe respetar un realizador, y te sumerge en el tétrico y morboso mundo de las snuff-movies y de las cintas clandestinas que aunque nos parezcan una minoría tienen éxito debido a las bajas pasiones de las personas.
La historia de la universitaria que hace una tesis sobre la violencia y se encuentra un cadaver junto a una snuff-movie, es la que introduce al espectador a una carrera contra los ejecutores y responsables de esta cinta. La protagonista y su amigo, fanático del gore y el porno, investigarán la cinta de video llegando a sospechar de compañeros de clase, profesores e incluso entre ellos.
Los personajes son muy arquetipos, excepto el sádico que es algo más original, es de las partes más flojas:
La actriz protagonista tiene un personaje que podría haber dado muchísimos más de si, pero la falta de talento interpretativo y nula expresividad de Ana Torrent, dejan a esta chica como alguien facilmente olvidable.
Interpretativamente la película la sostiene Fele Martínez, tiene el único personaje con matices. Chema es un jóven con gustos peculiares, le gustan las películas pornográficas y de contenido violento y gore. Es esta afición lo que le pone en contacto con Ángela, ya que ella le pide visionar alguna de sus películas. Debido a la investigación que emprenden los dos jóvenes se van acercando cada vez más.
Y Eduardo Noriega se estrena como actor con una interpretación flojita. En el papel de chico guapo y pijo, que gusta a todas las chicas, es alguien de quien Ángela y Chema sospechan fundadamente.
Es una historia que lía al espectador sin necesidad, ya que no hay que ser muy inteligente para enterarse desde el principio de quien es el culpable de las torturas que aparecen en las snuff-movies.
Recomendable si te gustan los trhillers y si eres fan de Alejandro Amenabar.
Del 1 al 10 le doy un: 7.