La cinta blanca
Argumento:
Un pequeño pueblo del norte de Alemania sufre extraños accidentes sin explicación en el año 1913, víspera de la Primera Guerra Mundial.
Inquietante cinta sobre los orígenes del totalitarismo en Alemania; pero no presentado desde las ideologías y partidos políticos que lo implantaron e iniciaron la guerra, o desde las personalidades tan fuertes y carismáticas que convencieron a una nación de que aquello era lo correcto, sino desde el nucleo social más sencillo e inocente: un pequeño pueblo que sufre los primeros síntomas de la tragedia que se le venía encima al mundo.
Michael Haneke vuelve a coger su visturí para diseccionar a una sociedad que aparentemente sigue los dictados de la ética y la moral y cuya imagen externa es la de perfección y religiosidad, pero al adentrarse más en ella encuentra lo que estaba buscando, un virús interno que si nadie detiene puede derivar en violencia y horror. Esta sociedad investigada por el director se encuentra concentrada en un pueblo como si de una muestra representativa se tratase.
La película no nos plante realmente una historia, sino que va retratando la vida diaria de los habitantes del pueblo: como es su rutina, cuales son sus costumbres y sus estructuras internas de poder repartidas entre el alcalde, el pastor y el maestro. Todos estos personajes predican las ideas y valores morales protestantes a rajatabla para que los demás los cumplan, sobre todo el pastor con sus hijos. Pero hay muchas personas en el pueblo que se los saltan sin contemplaciones a pesar de esto y se comportan de forma hipócrita con los demás. Este tipo de educación de doble moral es la que crea un ambiente tan represivo, el que va a causar los extraños acontecimientos que ocurren en el pueblo desconcertando a sus habitantes por los actos que entre todos han causado. El maestro, al desvincularse durante un pequeño periodo de tiempo del represivo ambiente del pueblo, es el único que reflexiona, ata cabos y señala a los culpables.
El casting es muy bueno, todos los actores llevan bien su papel, la fotografía en blanco y negro es excelente, la realización está tan bien hecha que no parece una película sino un documental sobre la vida en la época anterior a la Primera Guerra Mundial. Haneke entra en este ambiente para explicar cuales son las raíces del mal, nos enseña el campo de cultivo de las ideologías extremistas, y aunque no llegue a quedar claro lo ocurrido en este pueblo, el mensaje llega: la corrupción moral no puede acabar bien y ser hipócrita tampoco, y menos si vives en un lugar donde los valores extremos son el pan de cada día, y aunque haya unas personas que los ignoran cuando les interesa, hay otras que los interiorizan a fuerza de la inculcación y los llevan como bandera.
Recomendable si quieres ver una película reflexiva sobre el origen de una realidad tan sangrante y trágica como la maldad y la represión que pueden generar un totalitarismo. Es lenta en su desarrollo y no hay apenas una acción definida, así que puede hacerse pesada.
Le doy un: 9.