X-Men: Primera Generación
Argumento:
Antes de que los mutantes se dieran a conocer y se formaran dos bandos liderados por el Profesor X y Magneto, Charles y Erik eran dos jóvenes que estaban empezando a etender la evolución humana que se daba en ellos con sus poderes. Eran amigos que reunieron a un grupo de mutantes para protegerlos y se unieron a la CIA para detener a un enemigo común que desataría una guerra nuclear, Sebastian Shaw.
Los X-Men vuelven a sus orígenes de la mano de Matthew Vaughn, el director que se ha atrevido a coger la saga de los mutantes, una de las pocas cuyas entregas mantenían un buen nivel de calidad, y le ha dado un aire nuevo, la ha mejorado por todas partes: en cuanto a historia, banda sonora, efectos especiales, actores...
A pesar de no ser fiel al cómic en el que se basa, es una versión cinematográfica de estos y está muy bien trasladada a la gran pantalla, con una historia que engancha y con una revisita a los personajes que ya habíamos visto en entregas anteriores, pero cuando eran jóvenes, el director sabía que facetas de estos quería explorar para explicar al espectador como llegaron a convertirse en lo que fueron.
La historia de fondo es una versión distinta de la guerra fría, con un nuevo y poderoso actor, Sebastian Shaw, un científico que planea empezar la guerra nuclear causando más fricciones entre Estados Unidos y Rusia de las que ya había.
El casting de actores de los X-Men siempre se ha caracterizado por reunir a estrellas que se comprometieran con el personaje, salvo la excepción contada de Halle Berry, y esta vez han hecho lo mismo:
Un espectacular y políglota Michael Fassbender se pone en la piel de un Magneto jóven, un muchacho que ha sufrido mucho por su condición y tiene la venganza como principal objetivo en la vida, hasta que conoce a Charles, que le hará ver que el mundo puede ser más fácil para los mutantes si se organizan y trabajan todos juntos. Fassbender ha sabido darle al personaje ese halo de peligrosidad y frialdad que tan bien le sienta y que le conducirá por el camino de la violencia en las siguientes películas.
El escocés James McAvoy interpreta al jóven Charles Xavier, un estudioso de la evolución humana, idealista desde su juventud, con la idea de que si los mutantes se muestran la gente les dejara de temer y no serán excluidos nunca más. Este actor le da al personaje el halo de inteligencia sosegada y el idealismo con el que continuará.
Luego está Jennifer Lawrence en el papel de Mística, un personaje que no era tan aguerrido como se la conocería posteriormente, era una chica insegura y descontenta con la mutación en su aspecto físico, intentaba encajar con los demás por todos los medios, así que reunirse con varios mutantes de su edad va a ser una gran alegría para ella. Esta gran actriz le da a Mística la ferocidad que la caracterizará.
Los efectos especiales están muy bien hechos, la selección de la banda sonora ha sido muy buena, la realización está bien y el sentido del espectáculo de Matthew Vaughn casa bien con todo. Se puede decir que la visita a los jóvenes X-Men ha subido el listón de todas las películas pasadas y las que vendrán deben continúar en esa línea.
Recomendable si eres fan de esta saga o si te has leído los cómics y no te importa que se cambien muchos acontecimientos para la película.
Lo mejor:
La banda sonora.
El trabajo actoral de los protagonistas.
Lo peor:
La historia de la guerra fría es solo un telón de fondo que no llega a ser tan importante como la intrahistoria de los mutantes.
Del 1 al 10 le doy un: 7,5.