El último samurai
Argumento:
El capitán Nathan Algren es un soldado de la Guerra Civil americana que participó en numerosas campañas contra los indios, se arrepiente mucho de lo que hizo y vive una existencia miserable. Un día un empresario japonés les ofrece a él y al mando superior del ejército, un suculento contrato: enseñar técnicas de combate al ejército japonés, el cual se enfrenta a la rebelión de los samurais, liderada por el legendario Katsumoto.
Película de aventuras a la antigua usanza. El último samurai, solo con el título, está diciendo que vas a conocer a este pueblo milenario japonés y que vas a ver cuales fueron sus últimos coletazos. Y eso hace, la película mete al espectador de lleno en la aldea samurai, en sus costumbres, su día a día, en las personas que viven en ella y, sobre todo, en su filosofía de vida.
Edward Zwick ofrece una película de acción y aventuras con el trasfondo del fin de una cultura: la samurai. No solo su forma de luchar, también su forma de pensar y de entender la vida. Estos hombres que se dedicaban a servir al emperador de Japón prestándole sus habilidades en el arte de la guerra, que tenían una vida humilde y sencilla, y que se guiaban por regios principios morales muy diferentes a los occidentales.
Es la historia de un capitán americano que viaja a Japón por un trabajo, y por azares del destino acaba preso en la aldea samurai del hijo de Katsumoto, los samurais le mantendrán con vida para aprender del enemigo. Pero al final es el capitán Algren el que más aprende de ellos, la forma de vida de esta aldea le parece fascinante y las enseñanzas de Katsumoto sobre el honor y el camino del guerrero algo digno de seguir.
Tom Cruise lleva a cabo una interpretación bastante plausible del capitán americano que se queda maravillado con la cultura asiática y empieza a formar parte de ella de la mano de uno de sus mayores exponentes: el samurai Katsumoto. Este es un personaje del que tenemos una mínima referencia y cuya personalidad se empieza a desarrollar cuando llega a la aldea, antes era de los más olvidable.
Ken Watanabe es un actor asiático muy famoso y muy bueno que aparece en todas las películas comerciales de proyección internacional de la industria. Aquí interpreta con su pulcritud habitual a Katsumoto, uno de los últimos samurais que vivió conservando las costumbres milenarias de este pueblo y seguía enfrentándose a sus enemigos con katanas y arcos.
Koyuki interpreta a Taka, la hermana de Katsumoto, que acoge a Algren en su casa mientras se queda en la aldea. Es una mujer de mirada triste, conocedora de su deber y con dos hijos pequeños a su cargo. Esta maravillosa actriz japonesa consigue expresar emociones solamente con su expresiva mirada.
La forma en que está rodada la película recuerda mucho a las antiguas cintas de héroes y aventuras. Y es lo que esta película ofrece: un héroe repentino y un héroe consolidado enfréntandose a múltiples enemigos con poca posibilidad de ganar.
La banda sonora es una de las mejores de su época, muy emocionante, compuesta por el siempre brillante Hans Zimmer.
La leyenda de los samurais, la filosofía oriental... la enseñanza de esta película es que se puede aprender mucho de otras culturas, y que concretamente Japón tiene mucho que mostrar al mundo.
Recomendable si te sientes atraido por la cultura japonesa, si te gusta Ken Watanabe o Tom Cruise.
Lo mejor:
El reflejo de la cultura samurai en extinción.
Lo peor:
A la película le falta emoción, va demasiado a lo profundo de la idea y no le saca tanto partido estético.
Del 1 al 10 le doy un: 7.