El embrujo de Shanghai
Argumento:
Daniel es un adolescente que vive una hastiada existencia en la Barcelona de la posguerra. Un día su vida empieza a ser interesante cuando conoce a un antiguo capitán anarquista, un hombre ya mayor que sigue siendo muy activo y está intentando mejorar la vida de los habitantes del barrio; este anima a Daniel a conocer a la chica que le gusta y le da una excusa para pasar tiempo con ella.
Propuesta interesante y buena adaptación del libro de Juan Marsé; la película te va presentando una serie de imágenes que se dividen en dos grupos: uno es Shanghai en blanco y negro, peligroso, apasionante y lleno de intrigas; el otro es el barrio deprimido de Barcelona, que se ve pobre, lleno de miseria humana y por otra parte lleno de las ganas de vivir y de cambiar las cosas del joven protagonista y sus amigos; unos personajes con muchísimo carácter y personalidad; entran ganas de quedarte a ver esta película ya que te interesan los personajes y como terminará su historia.
La historia es interesante de principio a fin. Daniel vivía aburrido, hasta que conoció al capitán Blay, un viejo capitán anarquista, al que siempre acompaña en su paseo de las tardes, este le pide a Daniel que vaya a hacer un dibujo de una chica que está enferma de tuberculosis con el objetivo de concienciar a la gente; allí conoce a la madre (Anita) que tiene un cáracter débil y la hija (Susana) que es la antítesis de su madre, ambas están esperando a que marido y padre llegue de su misión en Shanghai; un compañero del padre (Forcat) llega a la casa y se queda unos días, allí les cuenta a los dos adolescentes la misión del padre de Susana en Shanghai.
Los personajes están muy bien definidos y cada uno tiene su personalidad y sus rarezas, aunque esto es mérito del escritor del libro.
El protagonista es Daniel, un adolescente que pasa sus días entre pasear con el capitán Blay e ir a casa de Susana para retratarla, es un personaje algo soso y tímido, también es que el actor que lo interpreta, Fernando Tielve, que todavía estaba muy verde y era muy flojillo.
El capitán Blay estaba interpretado por el gran Fernando Fernán Gómez, un hombre muy curtido que está muy viejo, pero todavía tiene cosas que decir y hacer, cuando Daniel le conoce estaba manteniendo una cruzada contra la chimenea de la fábrica, la cual piensa que ha causado la tuberculosis de Susana, va por el barrio recogiendo firmas mientras le da lecciones sobre la vida a Daniel.
Susana es una chica muy vivaz a pesar de estar tan enferma, tiene un lado tierno y otro lado perverso, pero no es complicada, sino que le sale natural, son las dos caras que tiene y combina a su antojo, desconcierta mucho a Daniel lo que la divierte; está esperando ansiosa a su padre, y que un compañero de este llegue a su casa y le cuente las andanzas de su padre la anima, pero no ve con buenos ojos la relación que empieza a tener con su madre. La interpreta estupendamente Aida Folch.
Anita es la madre de Susana, es una mujer muy dulce, presumida y débil que se siente sola y se refugia en la bebida, hasta que llega Forcat, lo que la hace sentir más segura.
Forcat es el hombre que va contando a Susana la historia de su padre en Shanghai, el recrea el escenario de Shanghai y la misión que su padre tenía que llevar a cabo, es un hombre misterioso con un rostro que impone respeto.
Con todos estos fantásticos personajes y la gran historia que tenemos parecía que la película tenía que salir bien, pero le falla algo en la producción y el ritmo, no es muy adecuado, a veces iba demasiado lento y a veces demasiado rápido, o la película se entretenía en detalles poco importantes para el desarrollo de la historia.
En resumen es una película que tienen que ver los fans del cine español, los de Fernando Trueba, y a quien le gustó el libro; pero no hay que verla si no tienes paciencia, ya que la historia principal tarda en desarrollarse.
Del 1 al 10 le doy un: 6.