Trainspotting
Argumento:
Renton es un escoces que vive en el mundo de la droga con su grupo de amigos, la acción se desarrolla en Edimburgo, donde Renton se va moviendo entre su mundo imaginario creado por el consumo de heroina, sus intentos siempre fallidos por dejarlo, y los problemas en los que le meten sus amigos.
Traispotting es una de esas películas que retrataron la sociedad propia de su época y que marcaron a su generación. La película impactó en su día y sigue haciéndolo. Tiene un planteamiento psicológico, crudo y realista en la forma de contar esta historia, lo que no puede decirse de otras películas de este estilo que se centran en descalificar a sus protagonistas y en demostrar que el camino de la droga es malo, más que centrarse en el buen desarrollo de la trama o en hacer un retrato realista de este mundo.
El tema tan polémico y delicado que trata la película; nos es presentado de forma sería y realista, mezclando situaciones cómicas y trágicas, con ironía y reflexiones profundas. El espectador va pasando por las vidas de estos personajes sin aburrirse y pasando por varios estados de ánimo que le propician estos cambios.
Esta historia atípica sobre las drogas está contanda por parte de los drogadictos, que desde suL vida cotidiana cuentan los motivos que les llevaron a iniciarse en las drogas, la relaciones entre ellos y la sucesión de sus vidas.
Los personajes se caracterizan por tener personalidades bien definidas y diferenciadas, a los que llegas a apreciar de alguna manera:
Renton, interpretado por un Ewan McGregor jovencísimo y talentoso, es el protagonista que va contando los hechos desde su punto de vista. Una situación que pocas veces nos ha sido ofrecido en el cine se desarrolla aqui, a través de un joven que llegó a las drogas y se dejo llevar como la válida alternativa que eran a su monótona y gris vida. Para Renton son su vía de escape, un trabajo a tiempo completo como él lo llama, que te llena y con el que no tienes que pensar en nada más.
Sickboy es un amigo de Renton que entra y sale de las drogas con mucha facilidad, es un donjuan y un gran fan de Sean Connery y de la saga de películas de James Bond. Es emprendedor, con iniciativa y olfato para los negocios. Interpretado por el inglés Johny Lee Miller, emulando el acento escocés a la perfección.
Robert Carlyle interpreta a Begbie, no toma drogas, sino que tiene otros vicios; montar broncas y empezar peleas de bares cada vez que algo le sale mal. El personaje encarna la contradicción de alguien que critica a sus amigos drogadictos porque se hacen daño a si mismos, porque él mismo disfruta más haciendo daño a los demás. Reflejando así la parte hipócrita de la sociedad.
Spud es el compañero de drogas de Renton, ambos son los que suelen estar más metidos y se ayudan para sacar dinero como puedan para comprar más heroína, es un personaje ingénuo que confía en sus amigos por encima de todo y al que parece tocarle siempre la parte mala de las cosas. Ewen Bremmer en otra de sus interesantes interpretaciones.
La chica es Diane, no es la típica que debe salvar al protagonista de ese mundo o acompañarle, desde que conoce a Renton le ha observado desde fuera y se ha interesado por él como la persona que es, sin que las drogas le creen prejuicios. Kelly Macdonald se estrenaba en el cine con un papel arriesgado y valiente.
Al margen de los aciertos en el modo de contar la historia y de los grandes personajes que hay, otra característica a tener en cuenta es la gran banda sonora; llena de temas del rock´n´roll que estaba de moda en los años 90. También la ambientación que te muestra cuan desagradable es el mundo real comparado con lo perfecto y tranquilo del mundo que inducen las drogas en sus consumidores, los detalles surrealistas refuerzan la impresión de la realidad en la que prefieren vivir las personas que recurren a cualquier tipo de forma de evasión como puede ser la heroina.
Gran película que recomiendo a los amantes del cine que quieran ver un clásico, y también a personas que quieran entender mejor al tipo de gente que protagoniza la película.
En una escala del 1 al 10 le doy un: 8,5.