Silent Hill
Argumento:
Rose es una jóven madre desesperada por la enfermedad mental inexplicable de su hija, los médicos no encuentran la cura y quieren internarla en un psiquiátrico. Rose se niega y huye con Sharon para buscar un pueblo, cuyo nombre la niña repite constantemente en sueños.
La adaptación de una obra de ficción al lenguaje cinematográfico siempre es dificultosa; hay que respetar el espíritu del original, no desviarse mucho de las ideas de su autor (a no ser que este lo apruebe) ya que las estamos tomando prestadas, lidiar con los fans que tendrán las miras puestas en el proyecto y las expectativas altas, y pensar que ellos ya disfrutaron con la obra original y esperan ver esta reflejada en la pantalla para disfrutarla nuevamente en un nuevo soporte. El problema viene con las adaptaciones de videojuegos, en los que no se suele respetar ninguna de estas directrices, así se han obtenido bodrios desechables que tenían poco o nada que ver con el videojuego al que decían adaptar.
Esta película basada en el primer título de la saga de videojuegos Silent Hill tiene varios aciertos y varios fallos en lo que se refiere a adaptación. Esteticamente es increible, el ambiente está genialmente logrado, los tres mundos que componen Silent Hill y el paso de uno a otro está muy bien hecho, de una forma que recuerda mucho al juego, la sensación tensa y de agobio está igualmente presente en ambas. Los personajes se respetan de forma parcial, solo algunos guardan un mínimo parecido con los originales, y otros son inventados para la película. La historia es diferente aunque coge algunos elementos del juego y avanza a partir de ahí.
Esta historia nos presenta a una familia con una hija adoptada que sufre pesadillas y anda en sueños. A pesar de las advertencias de su marido, la madre la lleva a un pueblo del que habla en sueños. Mientras se dirigían allí tienen un accidente, y cuando despierta no encuentra a su hija, piensa que se ha dirigido al pueblo, así que se adentra en la niebla que lo envuelve. Un inicio prometedor que sin duda tienta al espectador a seguir viendo las peripecias de esta mujer para solucionar el misterio que rodea al pueblo y a la niña.
Los personajes más importantes son:
Rose, la madre adoptiva que va a una ciudad maldita con la esperanza de encontrar respuestas sobre la enfermedad de su hija. La actriz Radha Mitchell tiene una carrera llena de altibajos y no es de lo mejorcito ni mucho menos. En este papel ha conseguido dar dramatismo y credibilidad al típico personaje de madre desesperada.
Sharon, la hija en cuestión, desaparece al poco de empezar la película. Su trabajo deja mucho que desear, lo que puede disculparse por su juventud.
Christopher, es el padre adoptivo que se informa sobre la historia de Silent Hill y alerta a Rose sobre los sucesos inexplicables ocurridos allí, ella no le escucha y continúa su viaje, así que Christopher la sigue y las busca por el pueblo con la ayuda de un policía. Simplemente, Sean Bean es un actor tan bueno que sorprende verlo en este tipo de film.
Cybill, agente de policía que sigue a Rose y tiene un accidente al mismo tiempo que ella, al despertarse la arresta y pretende llevársela, pero una serie de acontecimientos las obliga a colaborar para escapar del pueblo. Laurie Holden lleva muy bien el personaje de tía dura. De esta película es el personaje que más se parece al original del videojuego.
La ambientación ya es muy impresionante transmitiendo sentimientos de agobio y la opresión propia del pueblo maldito. Además los mostruos son tomados con inspiración directa del videojuego, asegurando el tono perturbador. Perturbador y tenso, pero no terrorífico, no consigue meterte miedo en el cuerpo, como mucho algo de terror psicológico y tampoco es nada destacable.
La realización es notable, con planos insinuantes y cámaras-grúa que consiguen la inmersión del espectador.
En resumen: una de las mejores adaptaciones de videojuego que se ha realizado nunca.
Tanto si has jugado al videojuego como si no, la película puede ser disfrutada por los fans del misterio.
Lo mejor:
Historia que parte de la base del videojuego y se desarrolla de forma diferente pero igualmente aceptable.
El ambiente está muy bien adaptado.
Lo peor:
La actriz que interpreta a la niña.
No llega a provocar terror en ningún momento.
En una escala del 1 al 10 le doy un: 6,5.