Pulp Fiction
Argumento:
Varias historias cruzadas se suceden sin un orden cronológico, protagonizadas por personajes relacionados entre si: un jefe de la mafia, dos de sus empleados, su esposa y un boxeador al que compra; estos vivirán dos días de violencia, drogas y mucha tensión.
Tarantino cuando iba por su segunda película ya se hacía ver como un director de cine notable, de gran talento y con mucho que ofrecer a la industria cinematográfica. Él trajo un nuevo tipo de cine, con técnicas rompedoras y trasgrediendo todas las normas establecidas.
Pulp Fiction nos mete en una historia dividida en pequeños capítulos, que puede que confunda al espectador en primera instancia porque no va en orden cronológico, conforme va avanzando se van obteniendo todas las piezas y el espectador las tiene que ir ordenando. El seño de identidad de su director se nota, en cada escena se asoma la estética de VHS de videoclub noventero, la influencia japonesa, los geniales diálogos, la violencia descarnada y rutinaria...
El reparto hacía notar que trabajaban bien juntos y que en el set había un ambiente distendido como para darles la tranquilidad y la libertad interpretativa, hacían personajes que se conocen o se han visto alguna vez, y no siempre en términos amistosos:
John Travolta, que sabe que siempre tendrá el apoyo de Tarantino, interpretaba a Vincent Vega, uno de los empleados más fieles del gran jefe Marsellus, un tipo altanero y con mucha chulería.
El polifacético, en el mal sentido, Samuel L. Jackson interpretaba a Jules, el compañero de Vincent, un hombre imponente que empuña su arma con tranquilidad y prefiere salir de las malas situaciones dialogando.
Estos dos tenían un encargo de su jefe, ir a recuperar un maletín robado, del cual nunca se enseña el interior, solo se ve algo brillante y a todo el mundo maravillado cuando le pone la vista encima.
Uma Thurman se ha convertido con el tiempo en la musa de Tarantino y esta fue su primera colaboración con el original director. El personaje, Mia, es la esposa de un jefe mafioso, una mujer que vive en la abundancia y es adicta a las drogas, las que toma sin ningún control.
Bruce Willies también participa en esta película coral, con Butch, un boxeador veterano al que Marsellus compra para que se deje ganar en su próximo combate y así ganar el dinero de las apuestas.
Poco más se puede decir de los personajes sin revelar algo importante del argumento de la película.
La banda sonora es increíble, tiene temas muy emblemáticos, canciones que ponen al espectador a tono para lo que tenga que venir.
Los movimientos de cámara son muy originales, igual que los planos que hace Tarantino, fueron muy novedosos, no se solían ver en el cine. Con un plano-secuencia recogía todo el escenario en el que se encontraban los personajes sin necesidad de que ellos lo recorriesen entero, o la cámara puesta por delante de los personajes mientras andan y hablan.
El guión es otra maravilla, Tarantino lo escribió durante tres meses que pasó en Amsterdam, y creó uno de los guiones de cine más originales de la historia; con unas conversaciones entre personajes tan rutinarias, casuales y realistas, que se pueden dar perfectamente en la vida real si no fuese porque las situaciones son de lo más surrealista.
Una película redonda, con uno de los mejores carteles de la historia del cine, con un gran guión y mucha violencia, una película de Tarantino al fin y al cabo.
Es muy recomendable que todo el que pueda la vea, pero eso sí, no se puede ser muy sensible a la violencia y la sangre.
Lo mejor:
La frescura de los diálogos.
Lo peor:
Hay secuencias que parecen quedarse estancadas y no avanzar.
En una escala del 1 al 10 le doy: un 8,5.