La gran familia española
Argumento:
Efraín es un joven de 18 años con una gran familia a la que está muy unido, sobre todo a su padre y sus cuatro hermanos. Lleva enamorado de la misma chica desde el colegio, cuando le pidió matrimonio y ella aceptó, han esperado a la mayoría de edad para poder casarse y han decidido celebrar la boda durante la final del Mundial de Fútbol de Sudáfrica de 2010.
Daniel Sánchez Arévalo dirige esta obra clasificada como comedia, aunque también tiene elementos trágicos. Pone en pantalla una historia de personajes, una comedia costumbrista a la española con un reparto coral formado por buenos actores españoles. Una cinta que transmite el valor de la familia unida.
Una película que viene con un planteamiento bastante bueno, que engancha a cualquier ciudadano español: una boda celebrada durante el histórico Mundial de Fútbol de Sudáfrica. Así se empieza con la ilusión de ver una película muy nuestra, pero al final el recurso del partido de fútbol se queda en tercer y cuarto plano. Los problemas de esta familia y de los novios ante la inminente boda se imponen, dejando de prestar atención al fútbol. Por lo tanto el director ha prometido algo que ha dejado atrás en poco tiempo.
La gran familia española está formada por un padre, divorciado y resentido con su mujer, es un fanático de la película “Siete novias para siete hermanos”, así que quiso tener siete hijos a los que les puso nombres bíblicos por orden alfabético. El primer hijo es Adán, el segundo Benjamín, el tercero Caleb, el cuarto Dani y el último que tuvo fue Efraín, y cuando este era pequeño la mujer abandonó a su marido y le dejó solo con sus cinco hijos.
El reparto ha hecho un buen trabajo por norma general en esta cinta coral:
Patrick Criado interpreta al protagonista, Efraín, el quinto hijo de la familia. Un chico decidido y cabezota, que no abandona la idea de casarse tan joven a pesar de las advertencias de sus hermanos.
Arantxa Martí es la novia, una chica atolondrada, dispersa y alegre. Ha estado toda la vida con Efraín y afronta la boda como el paso natural de su relación.
Quim Gutiérrez es Caleb, médico con una gran vocación que le ha llevado a trabajar en África, alejado de su familia y de todas las personas que quería. Así que sus hermanos van en grupo a buscarle al aeropuerto.
Miguel Fernández es Daniel, el hermano que se ha quedado siempre en casa ayudando a sacar adelante la economía familiar, una persona muy responsable.
Verónica Echegui interpreta a la novia de Daniel y ex novia de Caleb, con la llegada de Caleb para la boda se siente algo confusa, pero más confuso se siente Dani, que llega a pensar que ha ocupado el lugar de su hermano.
Héctor Colomé interpreta al padre de la familia, que acepta a regañadientes que la madre de sus hijos vaya a ir a la boda. Un imprevisto se le va a venir encima durante la celebración.
Antonio de la Torre interpreta al hermano mayor, divorciado como su padre, ha entrado en depresión y se pasa el día sentado ante la tele sin apenas reaccionar ante ningún estímulo.
Roberto Álamo ha ganado el Goya gracias a su interpretación del segundo hermano, un hombre de 40 años que debido a un problema mental se comporta como un niño.
La historia se distribuye como una comedia de enredo con algunos elementos de drama con un reparto coral. Los aspectos técnicos están correctos, solo se puede poner la pega de efectos de sonido a veces exagerados y recurrir mucho a la música en primer plano.
Recomendable si te gusta el cine español moderno o si quieres ver a algunos buenos actores nacionales o si quieres ver una comedia con muchos giros y problemas con soluciones inesperadas.
Lo mejor:
Reparto coral.
Lo peor:
Menos protagonismo del partido de fútbol del que se esperaba.
En una escala del 1 al 10 le doy un: 6,5.