El experimento
Argumento:
Un grupo de psicólogos quiere llevar a cabo un experimento psicosociológico basado en la experiencia carcelaria extrema. Para ello ponen anuncios en el periódico local ofreciendo la suma de 4.000 francos por participar en un experimento de dos semanas. Una vez allí, hay un grupo de hombres que se han presentado voluntarios para participar, estos son evaluados física y psicológicamente, excluyendo a los que tuvieran algún problema o déficit en alguna de estos aspectos. Luego se les explica el funcionamiento de la experiencia que ocurrirá en las siguientes dos semanas, y comienza la prueba.
El polémico y criticado experimento de la carcel de la Universidad de Stanford, realizado por el psicosociólogo Philip Zimbardo en la década de los 70 tiene por fín su adaptación cinematográfica. La historia real sobre el experimento que se le fue de las manos al doctor Zimbardo da el juego suficiente como para hacer una película interesante y reflexiva, que refleja el comportamiento humano en situaciones extremas, tanto de indefensión como de autoridad.
Aunque el director de la película se ha tomado varias licencias dramáticas, cambios en los personajes y en la resolución de la historia. No dejando de ser interesante esta interpretación del experimento, cumple la función de entretenimiento y reflexión, aunque no sea fiel a la situación original.
La historia nos es presentada desde el punto de vista de un taxista que quiere recuperar su trabajo como periodista vendiendo la historia del experimento desde dentro del mismo. Alli hay un grupo de hombres que tienen como mayor motivación el dinero y cuya evaluación psicológica y física da un resultado positivo. Se empieza con la asignación de puestos de forma aleatoria: entre guardias y prisioneros, y se les ubica en una carcel simulada. Todos asumen el papel que les toca y en principio tratan de pasar las horas entreteniéndose con lo que pueden en el poco espacio del que disponen y no había ninguna distinción entre los roles. Pero en el momento en que un preso empieza a exigir a los guardias que les den más libertad, estos entienden que deben imponerse sobre ellos y que cumplan las normas. Así empieza la suspensión de las personalidad de un grupo y la superioridad a cualquier precio del otro.
Un gran acierto de la película fue la definición tan exahustiva de cada personaje, de algunos no nos esperábamos ese cambio tan brusco debido a la situación, de otros si que lo esperábamos, y al ser un grupo tan grande de actores, algunos tampoco destacaban demasiado y nos los podemos imaginar simplemente como sumisos.
Hay muchos personajes importantes al ser un reparto coral, los más importantes son: Moritz Bleibtreu como el protagonista que en principio no se conforma con la situación y se lo increpa al grupo de los vigilantes, Justus von Dohnanyi como el antítesis del primero es un guardia sádico que se lo pasa bien infringiendo castigos a los presos, Antoine Monot está en el grupo de los guardias y es uno de los pocos que intenta ayudar a los prisioneros, el psicólogo es un hombre que cegado por su ambición permite situaciones que por contrato estaban prohibidas, interpretado por Edgar Selge.
Oliver Hirschbiegel ha cogido este interesante hecho real cómo inspiraración para su película, un film desagradable cómo correspondía a esta historia y absorvente al saber que está basado en un hecho real, y que estas miserias en el comportamiento humano son reales; ocurrieron y fueron medidos por un grupo de psicólogos. Es estremecedor y da escalofríos. A nivel técnico está bien rodada y los planos van cambiando de los primeros planos de cada personaje a los planos subjetivos para mostrar sus experiencias.
Recomendable si te gustan las películas con trasfondo psicológico, puedes soportar tanta tensión, y no te ponen nervioso estas situaciones tan reales.
En una escala del 1 al 10 le doy un: 7.