Dallas Buyers Club
Argumento:
Ron Woodroof es un vaquero tejano, vividor, drogadicto y mujeriego al que diagnostican de SIDA y le dan 30 días de vida. Era la década de los 80, así que empezó a tomar el único medicamente disponible en Estados Unidos, el AZT, que demostró ser ineficaz, tóxica e incluso mortal; al comprender esto Ron se alía con Rayon para traer medicinas contra el SIDA, legales en otros países y no aprobadas en Estados Unidos y venderlas a otros enfermos.
Historia real de un hombre diagnosticado de SIDA en los años 80, película arriesgada con un tema árido y difícil de abordar. Jean-Marc Vallée respaldado por Matthew McConaughey ha llevado esta historia a la gran pantalla con buenas ideas y un buen pulso para no caer en la sensiblería ni en el adoctrinamiento ético.
En los años 80 cuando el SIDA era considerado una enfermedad de homosexuales, drogadictos y prostitutas; era inconcebible que un heterosexual tuviera la enfermedad y un drama para el que tuviera esa mala suerte. También considerando que la medicina no estaba aprobada en Estados Unidos y solo les daban placebos o medicamentos que luego probaron ser tóxicos. Esta película cuenta la odisea de este hombre para llevar medicinas mejores a Estados Unidos y conseguir un buen dinero, creando el Dallas Buyers Club.
Ron Woodroof es un personaje difícil que no inspira simpatía al espectador, es alguien que vive la mala vida y disfruta con ello, es mujeriego, homófobo y drogadicto. Padecer el SIDA le cambia a marchas forzadas y aunque él no quiera tiene que deshacerse de viejos prejuicios, abrir su mente a nuevas ideas y formas de vida e incluso empieza a trabajar con un transexual también enfermo de SIDA que conoce a mucha gente necesitada de medicamentos que realmente ayuden.
Matthew McConaughey se consolida como actor serio en este filme, no solo eso, también se muestra como un gran actor, el trabajo de interpretación y caracterización que ha hecho para este personaje es increible. Se le puede decir adios al actor mediocre de comedias románticas, el verdadero Matthew ya ha salido a la luz y ha convencido a todos, incluso a los miembros de la academia que le han concedido un merecido Óscar.
Jared Leto le sigue con el Óscar a mejor actor de reparto, muy merecido también. Es un actor, director y músico que había pasado bastante tiempo lejos de las pantallas y ha vuelto por la puerta grande con la sublime interpretación de Rayon, un transexual cariñoso y alegre, también enfermo de SIDA que parece ver algo bueno en Ron y se asocia con él.
Jennifer Garner interpreta aqui el papel de doctora dedicada totalmente a los pacientes, pero cumplidora del deber, por estupido y peligroso que sea. Es una actriz normalita.
Es de notar y de alabar que la película ha contado con poco presupuesto, está hecha para que se mueva por los círculos de cine independiente. La realización es buena, sencilla para contar una historia complicada. Sin duda los actores principales están saltando por encima de todas las restricciones técnicas y consiguen una gran calidad en el producto final.
Una película que deja al espectador razonar como quiera lo que está viendo, no pretende aleccionar a nadie, te pone lo mejor y lo peor de sus personajes para que el espectador decida lo que prefiere. La pega es que tiene una historia que podría haber tenido mucha más garra contada de otra manera.
Recomendable si quieres conocer todo el potencial de Matthew McConaughey y Jared Leto.
Lo mejor:
Las interpretaciones.
Lo peor:
La película se hace larga y a veces insustancial.
Del 1 al 10 le doy un: 7.