Ángeles y demonios
Argumento:
El Papa acaba de morir cuando la Iglesia del Vaticano recibe una amenaza de uno de sus más antiguos enemigos; los illuminati. La policía vaticana en colaboración con la guardia suiza decide contratar al profesor Robert Landgon, el experto en simbología, para que les ayude a acabar con esta conspiración.
En pocas ocasiones una película es capaz de conciliar dentro de su metraje la acción, la emoción, el cuidado por los detalles, y la perspicacia de una película que te hace pensar. Empieza con un buen ritmo, que nunca decáe, aunque el profesor Robert Landgon pierda las pistas para contínuar el camino, siempre encuentra alguna forma de seguir con la ayuda de la policía, la guardia suiza, los ciudadanos de Roma, o su nueva compañera de aventuras, la doctor Vetra.
La historia comienza con la muerte del Papa, y en este momento en que la Iglesia se encuentra más débil y sin una cabeza visible; los Illuminati secuestran a los candidatos preferidos para el puesto de Papa, y manda un vídeo a la guardia suiza en el que declara sus intenciones de sacrificar a los cardenales en los altares de la ciencia de Roma. Estos llaman a Robert Landgon para que les ayude con sus conocimientos sobre simbología a identificar estos altares y evitar los asesinatos de los religiosos.
Al personaje al que Tom Hanks interpreta, de forma correcta pero no brillante, ya lo conocíamos de la anterior película adaptada del libro de Dan Brown: el código Da Vinci, que trajo la polémica que hizo bastante ruido durante un tiempo, esta nueva película no ha levantado tanto revuelo como su predecesora y es diferente ya que se centra más en la espectacularidad que en ahondar en conspiraciones que desmantelaran la estructura de la Iglesia.
Robert Landgon es un hombre inteligente y de ideas claras que no se encuentra en buenas relaciones con la Iglesia, pero que conoce todas sus tradiciones, costumbres, liturgias y simbología por lo que es fácil para él ayudar a encontrar los altares de la ciencia escondidos en las iglesias romanas en las que se reunían los illuminati.
El nuevo personaje es la doctora Vittoria Vetra, interpretada por la actriz israelí Ayelet Zurer, es una mujer competente, decidida y pasional que está totalmente volcada en su trabajo, y se implica profundamente en el robo de la antimateria ocurrido en el acelerador de partículas de Gutenberg.
El camarlengo es el otro personaje principal, era el secretario del Papa y este le trataba como a un hijo, su pérdida le ha alterado bastante y no sabe como afrontar sus nuevas obligaciones como cabeza de la Iglesia mientras no hay un Papa. Ewan McGregor lleva demostrando a lo largo de toda su carrera que puede hacer bien cualquier tipo de papel.
Si quieres ver un thriller ocultista y frenético, con mucha historia del arte e historia en general, y enterarte mejor del funcionamiento de la Iglesia, debes ver esta película.
No hay que esperarse que sea una película que ataque a la Iglesia, simplemente es un divertimento basado en la historia y las tradiciones eclesiásticas de la Iglesia Católica.
En una escala del 1 al 10 le doy un: 6,5.