2012
Argumento:
En el año 2010 un geólogo estadounidense visita a un astrofísico indio que ha descubierto que los neutrinos de una erupción solar han mutado y están aumentando la temperatura de la corteza terrestre. Este consigue una audiencia con el presidente de Estados Unidos y le explica que esto es un augurio del fin de los tiempos, en la fecha en la que los mayas lo anunciaron. Algunos líderes internacionales comienzan un plan secreto para asegurar la supervivencia de la raza humana: en el Tibet, construyen varias arcas que puedan resistir el maremoto, donde caben 400.000 personas. Pero los gobiernos están vendiendo los pases que permiten embarcar en estas arcas.
Ronald Emmerich, director especializado en películas de catástrofes, vuelve a presentarnos una película de su temática habitual, esta vez utiliza la excusa de la predicción maya sobre el fin del mundo para hacer una película/montaña rusa: emocionante, llena de efectos especiales y con una base pseudo-científico poco fiable.
Entre el recurso de las carreras por salvar la vida en el último momento para crear tensión, repetido hasta la saciedad, las explicaciones sobre lo que está pasando en distintos puntos del mundo, y diatribas morales; va discurriendo la historia de un padre divorciado, con problemas de comunicación con sus hijos, que odia al novio de su exmujer. De repente empieza el suelo de la ciudad empieza a resquebrajarse y se ve obligado a sobrevivir con todos ellos.
El reparto está formado por gran cantidad de actores que, en general cumplen:
Jonh Cusack, que está correcto pero no perfecto, interpreta a un padre un poco desastre que cuando se decide a acercarse a sus hijos, empieza el fín del mundo. Este tipo de personaje es un arquetipo, que ya ha sido explotado en múltiples películas, y el director tampoco ha dado mucha importancia a la historias humanas, solamente hay algunas escenas ñoñas y efectistas salpicadas.
Amanda Peet, una actriz que ha trabajado en múltiples películas pero que apenas es reconocida. Interpreta a la exmujer de Jackson, la típica madre americana que deja su carrera profesional para cuidar de sus hijos y ser ama de casa. Su actual pareja es un cirujano plástico algo creido, pero buen padre para los niños.
Un Woody Harrelson sobreactuado y totalemente fuera de registro, interpreta a Charlie Frost, un hippie chalado y aficionado a las conspiraciones, que Jackson conoce en un Parque Nacional, y que le habla sobre el calendario maya y el fin del mundo.
Cuando el protagonista huye con su familia, consiguen subir al avión del jefe de Jackson, un multimillonario ruso que ha comprado pasajes para las arcas, él viaja con sus hijos y su joven amante.
El geólogo con grandes principios morales está interpretado por Chiwetel Ejiofor, es uno de los científicos que ha hecho los cálculos sobre los acontecimientos que ocurrirán en el fin del mundo, y que ha ayudado a construir las arcas. Está de acuerdo con el plan hasta que se da cuenta de que los gobiernos están vendiendo los pases para embarcar.
Película para ver como un divertimento pasajero bastante emocionante, y no como una reflexión profunda sobre el fin del mundo.
En una escala del 1 al 10 le doy un: 5.